Iniciar sesión

Si ya eres usuario registrado ingresa tu e-mail y contraseña.

«El calentamiento global es un problema real, pero está enormemente exagerado»

Bjørn Lomborg

Axel Kaiser
Abogado, PhD Heildelberg. Presidente del directorio Fundación para el Progreso. Fotografías: gentileza Bjørn Lomborg Á. N.16.

 
Doctor en ciencia política, Bjørn Lomborg desafía uno de los consensos más arraigados de nuestro tiempo: el cambio climático es una amenaza existencial para la humanidad. Sin negar el fenómeno, cuestiona con datos el alarmismo dominante y el alto costo económico de las políticas climáticas. A su juicio, Europa —y en particular Alemania— se ha embarcado en una cruzada ineficiente, impulsada más por pánico moral que por análisis racional. La entrevista propone revisar la evidencia y abordar el debate climático desde criterios económicos, tecnológicos y humanos, sin sacrificar desarrollo ni bienestar.

 

 

¿Cuál es el estado actual del debate sobre el cambio climático?¿Ha cambiado la opinión pública o crees que sigue igual?

 

Sí, absolutamente. Primero que nada, el calentamiento global es un problema real, pero está enormemente exagerado. Para darte una idea de proporciones: las mejores estimaciones económicas muestran que, si miras todos los daños y beneficios del cambio climático, el costo neto hacia fines de siglo será equivalente a una pérdida de entre un 2 y un 3 % del PIB. Eso no es nada.  El cambio climático es ciertamente algo a lo que deberíamos prestar atención, pero no es el fin del mundo que mucha gente está diciendo. El mundo no va a desaparecer. Vamos a estar mucho, mucho mejor hacia el final del siglo, pero un poco menos mejor. Entonces el punto simple es: si puedes encontrar una manera de arreglar este problema que cueste menos que ese 2% o 3 % del PIB eso es genial.

 

Pero ahora mismo, la mayoría de las soluciones parecen implicar costos iniciales de entre un 5% y un 20 % del PIB, y eso es para resolver una pequeñísima parte del problema, lo cual es una idea realmente mala. Si me preguntas, ¿he tenido suerte persuadiendo a la gente? Sí, porque el costo se está volviendo mucho más claro, especialmente en la parte rica del mundo. Así que claramente muchos lugares como Europa, Canadá, Australia se están dando cuenta de: «Oh, espera, en realidad no es tan increíblemente barato pasarse a [energía] la solar y la eólica». Porque claro, la solar y la eólica son gratis como fuentes de energía, pero igual necesitas instalar muchísimo equipamiento para capturar esa electricidad. Y como no son confiables, en realidad necesitas todo el sistema de respaldo también. Y entonces terminas con costos mucho más altos para la mayoría de estos sistemas que podrían funcionar simplemente con combustibles fósiles.

 

Eso no significa que no haya una conversación que tener, porque obviamente hay un beneficio en reducir las emisiones de CO₂, pero esta idea de que «oh, va a ser increíblemente barato» no es el caso. De hecho, estamos viendo costos cada vez más altos, y eso está enfureciendo a la gente. Así que la realidad es que seguimos por un camino que va a ser cada vez más costoso mientras entrega muy pocos beneficios. La mayoría de la gente está en contra de eso.

 

Lo que a mí me gustaría que hiciéramos es ser más inteligentes al respecto. Así que en lugar de decir que queremos llegar a cero neto en 2050 y hacer todo para lograrlo, lo cual es increíblemente costoso, y no es probable que ocurra, para luego, más o menos estrellarnos y quemarnos, y después básicamente elegir a otro Donald Trump y decir «ya sabes, al diablo con todo», sería bueno si pudiéramos encontrar algún tipo de camino intermedio donde hagamos menos cosas estúpidas, más cosas inteligentes, y de hecho arreglemos esto a bajo costo.

 

Así que sí, en ese sentido los costos están haciendo que la gente se dé cuenta de «oh, tal vez hay algo en lo que Bjorn está diciendo». Todavía necesitamos subir a la gente al carro de decir «dejemos de hacer promesas estúpidas y empecemos a hacer políticas inteligentes».

 

Entonces, solo para ser claro: el calentamiento global no representa una amenaza existencial para la humanidad. No la representa. No hay absolutamente nada en los informes del panel climático de la ONU que sugiera que ese sea el caso. Hay un problema en el sentido de que, cuando lleguemos a 2100, la persona promedio en el planeta va a ser un 450 % más rica de lo que es hoy, lo cual es un logro fantástico. Debido al cambio climático, se va a sentir como que solo somos un 435 % más ricos. Así que sí, eso es menos bueno, pero igual estamos fantásticamente mejor.

La verdadera pregunta aquí es doble: ¿cómo hacemos para que sea 445 % en lugar de 435 % sin perder beneficios ahora mismo? Y, por supuesto, una conversación completamente distinta es cómo nos aseguramos de que la gente salga de la pobreza, de que tenga desarrollo, de que tenga todas estas otras cosas que quiere y que serían mucho mejores para la gente alrededor del mundo, cosas que no tienen nada que ver con el clima, pero sí con políticas económicas, educativas y de salud inteligentes.

 

 

¿Por qué entonces normalmente vemos en las noticias a expertos y a distintos tipos de personas —políticos, por supuesto— insistiendo en que el calentamiento global va a terminar con la humanidad si no hacemos nada al respecto, si esto no está basado en la ciencia real? ¿Cuál es tu teoría sobre esto? ¿Por qué seguimos enfrentándonos a este relato de «el mundo se va a acabar»?

 

Porque es increíblemente efectivo como herramienta de campaña. Mira la salud: la mayoría de los médicos te dirán que los sistemas de salud del mundo están bajo estrés, hay demasiadas cosas para las que puedes curar a la gente y muy poco dinero, y entonces todo el mundo está proyectando y diciendo: «Dios mío, si no nos das más dinero, vamos a tener una catástrofe real». Lo mismo en el sistema educacional: los profesores te dirán: «Si no nos das más dinero, vamos a terminar en una catástrofe».

Es una forma obvia de tratar de captar atención y todo el mundo lo hace en todas partes. La diferencia es que todos sabemos que cuando los médicos nos dicen «dennos más dinero», bueno, claro, pero probablemente también tienen interés propio, y lo mismo con los profesores. Pero de alguna manera hemos olvidado que cuando Greenpeace y todas estas otras organizaciones te dicen que el mundo se va a acabar a menos que les des más dinero, claro que deberíamos escucharlos, pero tal vez también tienen un pequeño interés en que pongas el foco en estas áreas.

Si miras la mayoría de los datos, no es que tengamos más y más catástrofes. De hecho, si acaso, las catástrofes, en las medidas reales, han disminuido dramáticamente. El impacto como porcentaje del PIB ha caído desde 1990.

Si miras el número de personas que mueren por desastres relacionados con el clima, se ha reducido en un 98 % en los últimos cien años. Antes morían algo así como medio millón de personas al año en los años 1920 por inundaciones, sequías, tormentas e incendios forestales. Hoy ese número es menor a 10.000. Y recuerda que, al mismo tiempo, la población se ha cuadruplicado. Así que la realidad es que, por supuesto, esto tiene muy poco que ver con el clima; tiene todo que ver con el hecho de que somos mucho mejores manejando problemas. Tenemos mejor tecnología, tenemos más recursos, sabemos que las cosas vienen con anticipación y podemos avisarle a la gente.

 

Una de las catástrofes más mortales del mundo fue el ciclón de 1970 que golpeó Bangladesh y mató a más de 100.000 personas. Gran parte de esto fue porque no tenían radios, así que no sabían que venía. Y la gente que sí lo sabía lo escuchó de los paquistaníes, porque Bangladesh estaba bajo Pakistán, y eran desconfiados y no querían dejar sus vacas, así que no fueron a terrenos más altos. Y entonces mucha gente se ahogó. Hoy sabemos cómo arreglar eso.

 

Pero el punto es que la humanidad no está amenazada con llegar al fin de los tiempos. Simplemente estamos enfrentando el cambio climático bastante bien, y de hecho vemos costos más bajos como porcentaje del PIB y vemos números de muertes mucho menores. No significa que el cambio climático no sea un problema, pero significa que esta catástrofe de la que sigues escuchando no es nada más que lo que corresponde esperar de las conversaciones políticas en las cuales se exagera. Y además, trata de pensar cómo esto ya ha ocurrido antes: cuando nos preocupábamos por la lluvia ácida, que también era un problema real, se le decía a los alemanes — y creo que la mayoría de ellos lo creían— que no quedarían bosques en Alemania para el año 2000. De hecho, fue al revés, había más bosques en Alemania en el año 2000 que en los años 80. Pero lo creímos porque lo escuchábamos constantemente. Si piensas en el crecimiento poblacional, todo el mundo en los años 70 se preocupaba por eso, que el mundo se iba a inundar de gente y no sabríamos qué hacer. Desde entonces, el hambre ha disminuido dramáticamente y ahora, por supuesto, nos preocupa no tener suficientes niños. Si miras todo el argumento de Los límites del crecimiento,[1] nos preocupaba que nos íbamos a quedar sin nada, sin ningún recurso, y que el mundo inevitablemente se iba a acabar. La revista Time describió famosamente Los límites del crecimiento en 1972 como pocos sobrevivientes famélicos cultivando las franjas centrales de las autopistas de Los Ángeles en el año 2000. No ocurrió. Y ya lo sabíamos entonces.

 

Así que hemos escuchado esta historia una y otra vez. El fin se acerca, tienes que arrepentirte y tienes que hacer lo que te decimos. Y sigue sin ser verdad. Hay un problema, no hay una catástrofe.

 

«La mayoría de las soluciones parecen implicar costos iniciales de entre un 5 % y un 20 % del PIB»

 

 

A veces suena como una religión, esta idea de que llega el apocalipsis y que está completamente desconectada de los hechos. ¿Cómo explicarías entonces, por ejemplo, la política energética alemana? Porque Alemania intentó convertirse en la salvadora e hizo todas esas cosas medio locas en materia de política energética. ¿Crees que, en ese sentido, los alemanes se volvieron demasiado doctrinarios, demasiado religiosos respecto del tema del cambio climático? ¿O piensas que fue más bien el interés de grupos de lobby y cosas por el estilo?

 

Probablemente una combinación. Fundamentalmente, los alemanes definitivamente sienten muy, muy fuerte que el mundo se está acabando con el cambio climático y que tenemos que hacer algo al respecto. Ahora, si eso fuera cierto, lo entendería. Así que te han vendido esa idea —y mira, de nuevo, yo no sé la mayoría de las cosas del mundo, no sé cómo funcionan los televisores o cómo funciona nuestra conversación—. Quiero decir, sé un poco, pero hay muchas cosas de las que no sé absolutamente nada y confío en que otras personas inteligentes me digan cómo funcionan, ¿no? Así que no hay nada extraño en el hecho de que la mayoría de la gente está ocupada recogiendo a sus hijos después del colegio y no tiene tiempo para leer los informes del panel climático de la ONU, de 4.000 páginas. Así que escuchan lo que les dicen los medios, y los medios te dicen: «Dios mío, el mundo se está acabando».

Si eso fuera cierto, lo que hacen tendría sentido. Tienes que tirar todo lo que tengas a esto porque, de lo contrario, el mundo se va a acabar. Bueno, en realidad, incluso si eso fuera cierto, nada de lo que haga Alemania va a importar, porque lo que realmente necesitas es que China, India y África se suban al carro.

 

No creo que sea necesario invocar lo religioso. Seguro que hay partes de eso, pero simplemente ocurre que la mayoría de la gente no tiene tiempo para analizar todo esto y entonces confiamos en los medios, y los medios, por supuesto, viven de clics y visualizaciones. ¿Y qué es lo que te da clics? No «el cambio climático va a costar un 2 o 3 %», no. Eso no se va a cliquear tanto como «el fin del mundo». Así que los medios te dicen esto, y creo que ahí está mi responsabilidad: seguir diciéndole a la gente «recuerden todas las otras veces que les dijeron esto; quizá ya es momento de mirar un poco más de cerca».

 

Y lo bonito de todo esto es que la economía del cambio climático no es obra de negacionistas alocados, y ni siquiera de Bjorn Lomborg, esto lo dice el único tipo que ha ganado el Premio Nobel en economía del clima, William Nordhaus, de la Universidad de Yale. Él es quien hace la estimación del 3 %. Hay otra gran revisión que dice 2 %, por eso digo 2 a 3 %. Estos son hechos bien establecidos.

Así que, de nuevo, alejemos a la gente de la histeria del fin del mundo y entonces podremos empezar a ser inteligentes.

 

Nadie está mirando a Alemania y pensando «eso es lo que queremos hacer». Todo el mundo está mirando a Alemania y diciendo «así es como debemos evitar hacerlo». Entonces, si no tiene sentido que Alemania implemente estas políticas tan radicales, todavía menos sentido tiene para un país como Chile, porque estamos siguiendo en cierta medida esta legislación europea y porque nuestra contribución al cambio climático debe ser completamente insignificante. Así que asumo que nos recomendarías no seguir ese tipo de legislación europea en ese sentido.

 

Absolutamente. No deberían estar haciendo lo que está haciendo Europa, que básicamente es muy costoso, nos emascula, ahuyenta a la industria y, de hecho, no arregla el problema. De nuevo, recuerda que toda Europa y todos los otros estados de la OCDE aparte de Estados Unidos —así que Canadá, Nueva Zelanda, Australia, etcétera— generan a lo largo del siglo alrededor de un 6 % de las emisiones globales de CO₂. Esto no es lo que va a marcar la diferencia. Son todos los demás, básicamente China, India y África.

 

Y de la misma manera, cuando miras a Chile, claro que a veces la solar tiene sentido. Quiero decir, tienen algunos de los lugares con mayor irradiación solar del mundo. El desierto de Atacama es probablemente un lugar donde es una buena idea instalar solar. Y ciertamente sabemos por California que instalar el primer 10 % de solar, cuando obtienes toda la electricidad que necesitas justo en el medio del día, cuando el sol está brillando y cuando la necesitas para el aire acondicionado, es una idea inteligente. Haz eso. Pero la idea de decir «oh, vamos a ir al 100 %, o 200, 300 %», porque necesitas cargar baterías en la noche, es increíblemente estúpida.

 

Así que hay una parte de esto que es sensata y deberíamos hacer esa parte sensata, pero no deberíamos hacer esta parte obsesiva o religiosa donde simplemente haces demasiado a un costo muy, muy alto, y que en realidad no va a hacer nada. Así que, de nuevo, se trata de ser pragmáticos y simplemente de decir qué tiene sentido. ¿Qué harías si realmente pensaras esto en términos económicos? Harías algo, pero ciertamente no harías tanto como está haciendo Europa.

¿El cambio climático está completamente impulsado por las emisiones humanas de CO₂? ¿Sabemos eso? ¿Qué porcentaje crees que estamos aportando al calentamiento global? Porque sabemos que hay otros factores, no es el único.

 

De nuevo, recuerda que yo soy un científico social, así que hablo con muchos de estos tipos muy inteligentes de las ciencias naturales, pero trato de mantenerme fuera de eso porque no es mi área principal. La forma en que el panel climático de la ONU nos lo dice es que es la mayoría, y ahora mismo han llegado casi a decir que es prácticamente todo debido al CO₂. Eso me parece algo implausible. Sé que a muchos otros investigadores también les parece implausible, pero es una parte importante y creo que ese es el punto principal.

 

Pero recuerda que obviamente también hay otras cosas que influyen. Sabemos que hay muchos ciclos naturales. Lo hemos visto en la circulación meridional del Atlántico, básicamente la oscilación que vemos en el Atlántico cada par de décadas; lo vemos en la oscilación decadal del Pacífico; hay muchos otros de este tipo de fenómenos. También deberíamos ser conscientes de ellos. Y luego, por supuesto, está el entorno construido. Si cambias tu entorno, tendrás un impacto, especialmente en el calor y el frío locales.

 

Un ejemplo curioso es que el hecho de que Estados Unidos haya instalado tantos aerogeneradores significa que el viento se ha ralentizado sobre Estados Unidos, tanto que va a contrarrestar su impacto. Las turbinas eólicas deberían haber reducido las temperaturas, pero en realidad ayudarán a aumentarlas porque debido a ellas más aire cálido va a permanecer sobre Estados Unidos durante la mayor parte del siglo XXI.

 

Y de nuevo, gran parte de nuestras ciudades construidas, donde vive la mayoría de la gente, están llenas de asfalto y techos negros. Sabemos que eso importa mucho más. Y entonces si quieres hacer algo por la mayoría de la gente que tenga un impacto enorme ahora mismo y que sea mucho más barato que arreglar el cambio climático, se trata de arreglar las islas de calor urbanas. Eso ocurre en la mayoría de los grandes centros urbanos. Tokio, por ejemplo, una de las ciudades más grandes del mundo, es alrededor de 12 grados más caliente en verano que el campo circundante debido a toda la infraestructura construida. Si enfriaras eso haciendo el asfalto de color más claro, los techos de color más claro, poniendo más áreas verdes, más parques, más elementos de agua, podrías reducir dramáticamente las temperaturas de las olas de calor en las ciudades de todo el mundo. Sería mucho más barato, podrías hacerlo ahora mismo, sería más bonito, y en realidad ayudaría más por cada dólar gastado.

 

«Seguimos por un camino que va a ser cada vez más costoso mientras entrega muy, muy pocos beneficios»

¿Cuál es tu evaluación de Greta Thunberg y del rol que ha jugado en todo este debate?

 

Probablemente te voy a sorprender un poco. Fundamentalmente, tengo mucho respeto por Greta Thunberg, o al menos por la Greta Thunberg que se preocupaba por el cambio climático, porque sí, básicamente estaba diciendo: «Todos los políticos me están diciendo que este es el fin del mundo, y aun así no están haciendo mucho. Eso es terrible». Ahora, resulta que el análisis era incorrecto porque eran los políticos los que estaban mintiendo, pero de todos modos tengo mucho respeto por una niña en edad escolar que se levanta y dice: «No voy a aceptar eso. No quiero que mis políticos me digan que este es el fin del mundo y luego no les importe».

 

Pensé que eso era algo bueno. Por supuesto, fue usada por diversos intereses y por eso se volvió tan famosa, porque mucha gente quería escuchar eso, especialmente porque no podías criticarla porque era solo una niña pequeña. Así que creo que fue usada de una mala manera, pero no en un sentido que indique algo.

 

Ahora, el hecho de que ella nos dijera que este era el fin del mundo y que todos teníamos que entrar en pánico y tirar todo ahí, y que ahora simplemente haya girado completamente y esté preocupada por Palestina, a mí me parece indicar «bueno, entonces no era tan grave ¿no?». Porque si el mundo se está acabando, quizá mi principal preocupación no sería Palestina, sería el mundo. Parece que simplemente giró y se fue a otra cosa. De nuevo, los jóvenes hacen esto y estoy perfectamente bien con que esté en otra cruzada, eso está bien, pero sí socava su mensaje principal de que este es el fin del mundo, porque claramente ella misma no cree eso.

 

Y finalmente, ¿qué rol crees que va a jugar la inteligencia artificial en todo esto? ¿Has tenido conversaciones con científicos? Algunas personas dicen que la IA va a resolver el problema del cambio climático, pero no lo sabemos, hay muchas cosas que no sabemos sobre la IA, pero uno imaginaría que sería relevante en todo este debate.

 

Sé tan poco como la mayoría de la gente sobre la IA y hacia dónde va a terminar. Hay muchas cosas que se pueden decir. Si hablas con investigadores de riesgos existenciales, por ejemplo, de Oxford y otros lugares, de hecho te dirán: «No deberías preocuparte por el cambio climático; eso no es lo que va a terminar con la humanidad. Posiblemente deberías preocuparte por la IA», pero ese es un juego completamente distinto y no uno del que me sienta confiado hablando.

Creo que hay dos impactos de la IA. Uno es que va a usar muchísima energía, lo que nos dice que si realmente quieres tener buena IA y quieres tener muchas otras cosas, hay que recordar que para la mayoría de la gente en el mundo no se trata de tener una IA, se trata de tener suficiente electricidad para alimentar su bomba y poder ser un agricultor exitoso. Nosotros estamos sentados aquí en Zoom teniendo una conversación muy avanzada sobre lo que los países ricos esencialmente deberían hacer, pero para la mayoría de la gente es una pregunta muy distinta. Ellos solo quieren energía para poder salis —a veces literalmente— de la pobreza. Así que creo que necesitamos reconocer que vamos a necesitar mucha más energía para la IA y que tiene que ser 24/7. Nadie quiere hacer una IA que solo funcione cuando el sol está brillando o cuando el viento está soplando. Y por eso se están enfocando mucho más en la energía nuclear y, honestamente, va a ser mucho combustible fósil por ahora.

 

La última parte, la idea de que la IA de alguna manera puede arreglar todos nuestros problemas, simplemente me parece imposible. Y de nuevo, si pudiera pedirle a la IA que arreglara algunos problemas, probablemente empezaría con el cáncer y la felicidad y algunas otras cosas antes de llegar al cambio climático. Me encantaría arreglar la muerte, por ejemplo. Pero si esto realmente fuera cierto, entonces podríamos pedirle a la IA que hiciera todas esas cosas y, por supuesto, también me encantaría que arreglara el clima. Pero creo que suena un poco como uno de estos deus ex machina de las películas, esta cosa que aparece al final y arregla todos los problemas que el guionista se creó para sí mismo. No creo que así vaya a ser la IA.

Ahora mismo la IA es solo una forma realmente conveniente de resumir palabras, y estoy contento con eso, pero no confiaría en ella para arreglar la mayoría de los grandes problemas. Quizá lo haga, pero no parece ser la trayectoria ahora mismo. Pero de nuevo, si realmente pudiera arreglar grandes problemas, hay otros problemas que nos gustaría que arreglara primero.

 

[1] N. del E: Informe encargado por el Club de Roma al MIT y publicado en 1972.