
Se han escrito muchos libros sobre la revolución de octubre de 2019, llamada habitualmente estallido social, pero también rebelión o revuelta popular. Sin embargo, el libro de Sergio Micco —a la vez político y autobiográfico— es especialmente bienvenido, porque corresponde a un actor clave en aquellos sucesos, además de ser un académico relevante, capaz de pensar y explicar los acontecimientos con una visión de más largo plazo y no meramente anecdótica.
Micco era director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en el momento en que la institución se volvió más importante desde su creación. Dos factores confluyeron a la creciente relevancia del organismo: por una parte, las violaciones a los derechos humanos provocadas durante el estallido y por otra, un contexto marcado por la violencia y la destrucción. Ambos aspectos generaron presiones, intereses, críticas internas y externas, denuncias, mentiras repetidas por parlamentarios y otros dirigentes, propaganda y tantos otros aspectos que hacían más complejo el escenario. La crisis de las instituciones era visible, el Estado empezó a crujir y muchas personas la emprendieron contra Carabineros, cuyos miembros eran acusados de la represión y violaciones a los derechos humanos (que incluían muertes y lesiones oculares graves de muchas personas).
«Ocurrió en octubre es un libro valioso y necesario. De partida, por quien lo escribe, persona relevante en los días del “estallido”. Micco expresa su visión sobre los acontecimientos, con una reflexión seria y bien argumentada, aunque se pueda discrepar de alguna o muchas de sus conclusiones».
Para Micco, aunque no solo para él, fue un momento clave de su vida personal y profesional, que tuvo algunos logros parciales y muchas decepciones. Su elección a la cabeza del organismo no había sido obvia: era católico y no era de izquierda, como él mismo destaca, cuestión relevante en un organismo que parecía «tomado» por ciertos grupos. Por lo mismo, parte de la narración incluye las discusiones dentro del organismo, la comprensión del concepto «violación de los derechos humanos», la preocupación respecto de la violencia social y la acción policial, la presencia permanente de miembros del INDH en las protestas, para evaluar su desarrollo, así como para registrar posibles abusos.
No obstante, el tema que subyace en muchas partes del libro fue el peligro de la destrucción de la democracia, la deslealtad hacia ella y el inicio de un proceso de cambios que incluían un proceso constituyente, que se inició «de hecho». En este plano se puede inscribir el abuso respecto de la Carta Fundamental —lo muestran las acusaciones constitucionales contra los ministros y el propio presidente Piñera— y el desenfreno que se manifestó en la clase política en aquellos días. Hay un capítulo específico dedicado a la noción de «golpe de Estado» (o «desalojo presidencial inconstitucional», como lo llama el autor), que puede ser aplicable a lo que ocurrió en Chile en 2019. Micco lo explica recordando un tuit suyo de 2023: «A partir del 18 de octubre, ciertos actores políticos y sociales, a través de acciones directas, rápidas y violentas, quisieron apoderarse del gobierno. Eso técnicamente es un golpe de Estado. Fracasaron, gracias a liderazgos que cooperaron en esas oscuras horas». De inmediato se desató una avalancha de respuestas y ataques. La explicación del autor no era meramente académica, sino que se insertaba en una posible explicación política de los sucesos. Resulta doblemente interesante, por cuanto se trata de una tesis que ha ido teniendo más fuerza con el paso del tiempo.
«La obra contribuye a recrear el momento más difícil de la democracia chilena desde 1990, que de un momento a otro mostró lo frágil que puede ser la institucionalidad».
Probablemente este es uno de los mayores aportes del libro, porque no solo le da contexto, sino también sentido. A fin de cuentas, corresponde a una de las preocupaciones permanentes de Sergio Micco, como académico y como figura pública, en buena medida porque su vida estuvo marcada tempranamente por el quiebre de la democracia de 1973. El riesgo de quiebre aparece explicado con argumentos teóricos y con un aterrizaje en los problemas prácticos vividos en aquellos días frenéticos, cuando incluso La Moneda estuvo a punto de caer. Dentro de las preocupaciones del autor está registrar sus propias convicciones y acciones: un compromiso permanente con la democracia, la defensa irrestricta de los derechos humanos y la valoración de las inquietudes populares que reflejaron el carácter social del conflicto.
Ocurrió en octubre es un libro valioso y necesario. De partida, por quien lo escribe, persona relevante en los días del «estallido». Micco expresa su visión sobre los acontecimientos, con una reflexión seria y bien argumentada, aunque se pueda discrepar de alguna o muchas de sus conclusiones. También es interesante porque nos vuelve a poner en perspectiva algunos temas que hoy parecen lejanos e incluso muchos han olvidado: ciertas denuncias (el «paco violador» y el centro de tortura en Baquedano); las funas y cancelaciones y, en general, un ambiente político degradado y violento.
Ojalá más personas que estuvieron activos en aquellos días ya lo han hecho, como el senador Jaime Quintana o el ministro Gonzalo Blumel, así como también el teniente Claudio Crespo. Se puede discrepar de cada uno de ellos o ver las cosas de manera diferente: en cualquier caso, lo relevante es «su» visión de los hechos. Por lo mismo, bienvenido el esfuerzo por recordar e intentar explicar un momento clave del Chile contemporáneo, lo que es una invitación para dirigentes políticos, sociólogos, historiadores y otras personas. Me parece que el esfuerzo de hacer la historia global de los sucesos deberá esperar todavía un buen tiempo.
«Sergio Micco —con una narración larga y casi mil citas que procuran justificar sus aseveraciones o conducir a las fuentes de su información— nos permite adentrarnos a octubre de 2019, nos lleva a recordar, enojarnos, pensar y tomar decisiones en tiempo presente. Vale la pena leerlo».
Al final del libro, Sergio Micco incluye lo que llama «Nuestros “Nunca más”», que incluía temas sociales que no debían ser postergados, la justificación de la violencia, las violaciones a los derechos humanos, el uso abusivo de armas estatales, los rayados insultantes en las paredes y estatuas, la quema de iglesias y, por cierto, la deslealtad con la democracia. En buena medida, dicha descripción corresponde a una forma de sintetizar la concepción y preocupaciones de Micco sobre el Chile de octubre de 2019 y sobre el futuro del país, como una forma de expresar las «lecciones de lo vivido». En la misma línea se puede inscribir la reflexión sobre los amigos y el amor por la patria, así como la aspiración a fortalecer y consolidar una república democrática.
En síntesis, estamos frente a un libro esperado, necesario y que es una importante contribución no solo al conocimiento de la revolución de octubre de 2019, sino también a la necesidad de fortalecer las instituciones, en diversos planos. También es una invitación a repensar sucesos, conceptos e incluso organizaciones estatales, sean ellas políticas o no. La obra contribuye a recrear el momento más difícil de la democracia chilena desde 1990, que de un momento a otro mostró lo frágil que puede ser la institucionalidad. Sergio Micco —con una narración larga y casi mil citas que procuran justificar sus aseveraciones o conducir a las fuentes de su información— nos permite adentrarnos a octubre de 2019, nos lleva a recordar, enojarnos, pensar y tomar decisiones en tiempo presente. Vale la pena leerlo.