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Vibráfono nacional

Nueva transición, un álbum homenaje a Guillermo Rifo (1945-2022)

Germán Reyes Busch
Á. - N.10.

 

Nueva transición. Homenaje a Guillermo Rifo

Diego Aburto, Pablo Espinoza, Julio Hernaiz, Guillermo Rifo,

Tomás Moreno, Carlos Vera, Pablo Espinoza, Marcelo Stuardo (vibráfonos).

Jorgue Bugueño (piano), miembros Orquesta Filarmónica de Santiago, Orquesta USACH

1 Vinilo de 12”

Aula Records, 2023

 

La normalidad estadística señala que no deberíamos producir discos en Chile. El mercado es pequeño y el interés pobre. Pero resulta que en medio de la crisis del formato físico, Chile produce discos. Es más, produce discos de música «docta» y lo hace con propuestas de primer orden, de calidad incuestionable. Santiago Vera lo viene haciendo hace bastantes años en SVR y en el último tiempo, el sello Aula Records de la USACH entra en escena con una producción muy innovadora y apostando muy fuerte por el soporte físico del disco, con ediciones no solo en disco compacto, sino además en vinilo y cassette. Pese al aludido contexto estadístico y comercial, la apuesta no me parece arriesgada, me parece tremendamente inteligente, necesaria y esperanzadora.

 

«Aula Records realiza una apuesta muy emocionante. El sello nacional no se conforma con concebir el disco como mero soporte de un archivo sonoro, sino que le devuelve su condición de objeto cultural»

 

Para quienes formamos nuestras colecciones entre 1970 y 2010, el disco es un objeto cultural. Nuestros padres lo compraban y lo coleccionaban. En los 60s y 70s, las casas chilenas incluso las de los sectores más populares tenían sus discos de vinilo, aunque fueran de cumbias o rancheras. Por su parte, los coleccionistas clásicos se nutrían de una industria nacional que hacía copias muy decentes de los catálogos extranjeros (en esas ediciones había nombres tan importantes como Cirilo Vila o Federico Heinlein, quienes se encargaban de la selección y a veces de la supervisión de los registros). Algunos afortunados podían adquirir ejemplares importados, pero los precios los volvían casi objetos de lujo. No obstante ha pasado un tiempo desde que el formato físico se ha visto desplazado de las ventas a nivel mundial. Se ha impuesto la música digital y por streaming. Por esto, precisamente, Aula Records realiza una apuesta muy emocionante. El sello nacional no se conforma con concebir el disco como mero soporte de un archivo sonoro, sino que le devuelve su condición de objeto cultural. Y entenderemos cultural literalmente, como si se tratara de un objeto artístico. La responsable de la apuesta gráfica es Natalia Mejías, quien realiza un diseño pulcro, refinadamente lírico en sintonía con toda la gráfica del catálogo del sello, de la cual es curadora (inolvidable la bellísima portada de Enrique Soro, el último de los románticos, a cargo de Simón Jarpa) Me atrevo a decir que pocos sellos en el mundo cuentan con artistas tan dotados para sus lanzamientos.

En la parte musical Nueva transición es un álbum homenaje a la figura de Guillermo Rifo (1945-2022). Está solamente disponible en vinilo o por streaming, lo que es otra particularidad de este increíble sello: la diversidad de formatos y su preocupación casi artesanal de la producción. En total son 35 minutos de obras donde el vibráfono es protagonista. Me parece que Guillermo Rifo merece mucha mayor atención que la que se le suele brindar. Su suite «Al sur del mundo» es una de las mejores composiciones nacionales y sus discos en vinilo como parte de los grupos Quinteto o Sexteto Hindemith son, a estas alturas, míticos.

 

«Este es un disco perfecto. Las obras son de primer nivel y los músicos presentan un compromiso y calidad ideales para enfrentarlas. La ingeniería es superlativa. La propuesta gráfica es inmejorable»

 

El vinilo que acá comentamos se abre con Desentonada No2 para vibráfono y piano de Julio Hernaiz. De inmediato salta al oído la maravillosa ingeniería del registro y la calidad de Tomás Moreno en vibráfono y Jorge Bugueño en piano. Hablamos acá de un trabajo cuidadísimo. La obra posee directas alusiones vernáculas y al mismo Rifo, pero su lenguaje es muy personal y refinado. Sin duda, es una obra muy atractiva. Le sigue Capítulos, de Guillermo Rifo, obra desafiante, claramente más crispada que la anterior, para vibráfono y conjunto de cuerdas. La parte solista la lleva el gran Carlos Vera, toda una leyenda del instrumento en nuestro medio (recuerdo conciertos memorables a mediados de los 80s en la Universidad Católica) secundado por un disciplinado conjunto de cuerdas de la Filarmónica de Santiago. El lenguaje de Rifo tiene su base en el jazz, pero claramente también se aprecia la raíz de la gran música de tradición académica del siglo XX. Lo notable es que Rifo tiene un lenguaje absolutamente propio y es incluso relativamente fácil identificarlo dentro del repertorio. Eso habla de una voz artística de primer orden. La tercera obra de este lanzamiento es Arboles gigantes para vibráfono solo de Pablo Espinoza, quien además es el intérprete. El inicio muy jazzístico desemboca en un clima de ensoñación maravilloso (nuevamente la ingeniería hace su magia y a estas alturas, estamos ante un disco perfecto desde toda perspectiva), tras una pausa, Espinoza logra crear un clima de lirismo ideal para las características de este maravilloso instrumento. El disco se cierra con Nueva transición de Diego Aburto. El solista es Marcelo Stuardo (quien también fuera solista en un anterior y espléndido disco: Transición, SVR 2006) acompañado por piano y un grupo instrumental de la USACH. Simplemente un registro fabuloso. La orquesta y el piano de inmediato aparecen bellamente captados en el estilo de un jazz sinfónico tardorromántico de la tradición de los Estados Unidos, pero pasados por un tamiz muy novedoso y vitalizado. Pocas veces he oído además tan bien acoplados el piano, la orquesta y el vibráfono en un registro.

Solamente queda decir que éste es un disco perfecto. Las obras son de primer nivel y los músicos presentan un compromiso y calidad ideales para enfrentarlas. La ingeniería es superlativa. La propuesta gráfica es inmejorable y, por si fuera poco, en el canal de youtube, los diseños cobran vida. Esto es un derroche de talento y de buen hacer. El único «pero» es que la distribución del formato físico del disco todavía es muy limitada se circunscriba a un mail y eso se vuelve problemático.

Este disco es absolutamente obligatorio, no sólo para quienes gustan del repertorio, sino también para quienes aman los discos como objetos, en especial, para quienes aman los vinilos. Para el resto, la distribución por streaming es una buena alternativa.